DECLARACIÓN: La Academia Chilena de Ciencias en la Construcción del Nuevo Chile

La Academia Chilena de Ciencias, ante los inéditos sucesos recientes que remecen a nuestro país y que reflejan una masiva demanda social por cambios sustanciales, expresa su compromiso profundo con los valores republicanos y humanistas que están en la base de su fundación. Por consiguiente, a nuestra Academia le cabe un papel central en enfrentar los múltiples desafíos, incluyendo aquellos científicos y sociales, que conlleva la construcción de un nuevo y mejor país. Manifestamos nuestro apoyo al “Acuerdo por la Paz Social y la Nueva Constitución” elaborado y ratificado por amplios grupos de parlamentarios y esperamos que si se opta por una nueva Constitución, esta se elabore por primera vez en nuestra historia con una masiva participación ciudadana que asegure la soberanía popular. A su vez, repudiamos las graves violaciones a los derechos humanos que han tenido lugar en días recientes y que están debidamente documentadas por instituciones de derechos humanos nacionales e internacionales. Condenamos, asimismo, los actos violentos y destructivos que afectan principalmente a los más vulnerables y que desvirtúan las legítimas expresiones pacíficas de nuestra ciudadanía en pos de un mejor país.

A la luz de las acuciantes urgencias presentes podría parecer que la ciencia, la tecnología y la innovación son temas secundarios. Sin embargo, la toma de decisiones basada en evidencia verificable es una de las mayores contribuciones de la actividad científica a la vida contemporánea. Más aun, la ciencia genera conocimiento y desarrollo y es una de las actividades claves de los países que enfrentan exitosamente los desafíos complejos de la sociedad moderna. Chile, desde su nacimiento como república independiente, ha impulsado decididamente el cultivo y la trasmisión de todas las ciencias y de la tecnología, atrayendo en el pasado a científicos y pensadores de otros países para explorar su territorio y desarrollar el conocimiento requerido por nuestra sociedad.

Las capacidades científicas presentes de Chile – reconocidas internacionalmente – y su creciente proyección en la sociedad forman parte sustancial de las tareas ineludibles para la construcción del país que ampliamente anhelamos. Como Academia Chilena de Ciencias albergamos la esperanza de que nuestro país enfrente el futuro sobre bases sólidas, consensuadas y solidarias, que le permitan iniciar las urgentes reformas sociales en educación, salud y pensiones, entre otras que demanda la ciudadanía. Nos parece urgente abordar desafíos científicos de gran relevancia para el país; entre otros, podemos nombrar los retos generados por el cambio climático, como una severa sequía y pérdida de biodiversidad, los desastres naturales y otras amenazas que nos acechan, como el aumento alarmante de la obesidad y del envejecimiento de la población.

Nuestros ciudadanos han manifestado un creciente interés por la ciencia, participando masivamente en actividades en que se comunican avances recientes del conocimiento científico. Como Academia de Ciencias nos comprometemos a potenciar significativamente la ciencia y la educación en matemáticas y ciencias, a promover la incorporación en condiciones justas de los científicos jóvenes, a integrar al conjunto de la población a una cultura de base científica, cimentada en el desarrollo de un pensamiento crítico e informado, y a facilitar que los avances científicos se traduzcan en mayor bienestar para nuestros ciudadanos.

Para abordar estos compromisos, nuestra Academia ha decidido como primera tarea actualizar sus estudios previos (1994, 2005) con el objeto de evaluar las capacidades científicas del país, utilizando un enfoque actual e inclusivo que incorpore en este análisis a las sociedades científicas, autoridades universitarias, las asociaciones de científicos jóvenes y de estudiantes de doctorado, las asociaciones de sectores culturales y productivos y los integrantes de la sociedad que tengan un especial interés en el desarrollo científico y tecnológico de Chile. Mediante la información recabada en este proceso, las universidades, las empresas, los centros de investigación e instituciones públicas regionales y nacionales tendrán información objetiva sobre quiénes componen actualmente la comunidad científica nacional, lo que les permitirá evaluar cómo integrarlos a sus ámbitos respectivos en la construcción del nuevo Chile. Esta información servirá también de respaldo para que la ciencia sea debidamente considerada en la nueva Constitución, que incluya la comprensión del mundo y del ser humano y de su transformación, y que sea constituyente de la interacción y el diálogo en la sociedad y la política.

 

Le saludan atentamente,

  • María Cecilia Hidalgo, Presidenta, Premio Nacional en Ciencias Naturales.
  • Juan Asenjo, Past-Presidente, Premio Nacional en Ciencias Aplicadas.
  • Servet Martínez, Past-Presidente, Premio Nacional en Ciencias Exactas.

Santiago, 5 de diciembre de 2019